Todos soñamos con una historia de amor de película, con los típicos dramas y reconciliaciones y sorpresas inesperadas que quitan el hipo, pero, ¿son de verdad así?, ¿existen siquiera?
Cuando empiezas una relación estás tan ensimismado que todo te parece de cuento y, poco a poco, vas volviéndote más realista y terminas por ver la cosas como realmente son... Sin embargo, cuando encuentras a la persona perfecta no es así.
Te despiertas por la mañana y sonríes al ver un mensaje suyo de buenos días o al pensar en su sonrisa cuando lo lea si se lo mandas tu primero. Pasas la mañana nerviosa, pensando en cuando quedaréis para verlo de nuevo; te duchas lo más rápido que puedes y te arreglas en tan solo un minuto, algo que sabes que nunca has sido capaz de hacer; y sales por fin a buscarlo. Ahí lo tienes, justo delante de ti. Caminas lentamente hacia él, y ves como se dibuja en tu cara una sonrisa cada vez más grande y, cuando lo tienes delante, se te escapa un abrazo que hace que sientas un cosquilleo en todo el cuerpo. Lo besas y acabáis sintiendo vuestras sonrisas. Y comienza vuestro día juntos.
Paseáis de la mano y, de pronto, te rodea la cintura con su brazo a la vez que te da un beso en la mejilla. Habláis de cualquier cosa y, de que os queréis dar cuenta, os fijáis en que no sabéis a donde vais, y tampoco os importa, porque estáis juntos. Pasáis un día perfecto, como todos cuando estáis juntos. Pero tenéis que despediros.
Te acompaña a tu casa porque es incapaz de estar sin ti y quiere aprovechar cada momento a tu lado y, una vez allí, os dais cuenta de que no podéis despediros; os quedáis callados porque ninguno quiere ser el primero en decir adiós. Tristemente os dais el último beso y abrazo, os alejáis poco a poco, y habláis por el móvil hasta que no podéis aguantar más el sueño. Y acabáis el día soñando el uno con el otro y pensando en que mañana podréis volver a veros.
Al leer esto seguro que pensáis que se trata de una pareja que lleva poco tiempo juntos. Os equivocáis. Llevo dos años y tres meses con mi pareja, y es todo mejor de lo que lo he explicado. Por eso se que vale la pena: porque pasa el tiempo y cada vez estoy más enamorada de él, porque ahora mismo no puedo estar un día sin verlo, y porque hace que me imagine una vida a su lado tan increíble que estoy deseando que llegue.
Claro que también hay discusiones, somos personas, pero lo que importa es que pase lo que pase nos queremos y siempre estamos cuando el otro lo necesita.
Yo he encontrado mi historia de amor. ¿Y tú?
Cuando empiezas una relación estás tan ensimismado que todo te parece de cuento y, poco a poco, vas volviéndote más realista y terminas por ver la cosas como realmente son... Sin embargo, cuando encuentras a la persona perfecta no es así.
Te despiertas por la mañana y sonríes al ver un mensaje suyo de buenos días o al pensar en su sonrisa cuando lo lea si se lo mandas tu primero. Pasas la mañana nerviosa, pensando en cuando quedaréis para verlo de nuevo; te duchas lo más rápido que puedes y te arreglas en tan solo un minuto, algo que sabes que nunca has sido capaz de hacer; y sales por fin a buscarlo. Ahí lo tienes, justo delante de ti. Caminas lentamente hacia él, y ves como se dibuja en tu cara una sonrisa cada vez más grande y, cuando lo tienes delante, se te escapa un abrazo que hace que sientas un cosquilleo en todo el cuerpo. Lo besas y acabáis sintiendo vuestras sonrisas. Y comienza vuestro día juntos.
Paseáis de la mano y, de pronto, te rodea la cintura con su brazo a la vez que te da un beso en la mejilla. Habláis de cualquier cosa y, de que os queréis dar cuenta, os fijáis en que no sabéis a donde vais, y tampoco os importa, porque estáis juntos. Pasáis un día perfecto, como todos cuando estáis juntos. Pero tenéis que despediros.
Te acompaña a tu casa porque es incapaz de estar sin ti y quiere aprovechar cada momento a tu lado y, una vez allí, os dais cuenta de que no podéis despediros; os quedáis callados porque ninguno quiere ser el primero en decir adiós. Tristemente os dais el último beso y abrazo, os alejáis poco a poco, y habláis por el móvil hasta que no podéis aguantar más el sueño. Y acabáis el día soñando el uno con el otro y pensando en que mañana podréis volver a veros.
Al leer esto seguro que pensáis que se trata de una pareja que lleva poco tiempo juntos. Os equivocáis. Llevo dos años y tres meses con mi pareja, y es todo mejor de lo que lo he explicado. Por eso se que vale la pena: porque pasa el tiempo y cada vez estoy más enamorada de él, porque ahora mismo no puedo estar un día sin verlo, y porque hace que me imagine una vida a su lado tan increíble que estoy deseando que llegue.
Claro que también hay discusiones, somos personas, pero lo que importa es que pase lo que pase nos queremos y siempre estamos cuando el otro lo necesita.
Yo he encontrado mi historia de amor. ¿Y tú?
Comentarios
Publicar un comentario