¿Es cierto eso que dicen de que hay personas que no sirven para ciertas cosas o es todo un invento social para tener el mundo más repartido?
Siempre he pensado que todo el mundo con mucho esfuerzo (unos más, otros menos) puede llegar hasta donde quiera, teniendo en mente que existen algunas limitaciones reales, como por ejemplo determinadas enfermedades, y otras ficticias creadas por un sistema capitalista que reserva logros y protagonismo solo a aquellos que puedan permitírselo, argumentando que la fama es cara o alguna gilipollez en la misma línea.
Siempre he pensado que todo el mundo con mucho esfuerzo (unos más, otros menos) puede llegar hasta donde quiera, teniendo en mente que existen algunas limitaciones reales, como por ejemplo determinadas enfermedades, y otras ficticias creadas por un sistema capitalista que reserva logros y protagonismo solo a aquellos que puedan permitírselo, argumentando que la fama es cara o alguna gilipollez en la misma línea.
Siempre ha habido personas con más poder económico que han sido los que han manejado el cotarro, pero muy pocos en comparación con todos los sublevados a estos señores. Serán ricos en poder, pero pobres en número, y de ahí mi pregunta: ¿Por qué no se han opuesto para lograr lo que quieren aquellos sin poder? Muy sencillo. Lo han hecho, pero el poder corrompe, y por esto es que de estos revolucionarios surgiese, unos pocos con más voz de mando que ocuparán el sillón de los poderosos. Marxismo puro.
¿Debemos entonces confiar, como este filósofo en que llegará un día en el que, después de estas revoluciones, se llegará a una sociedad en la que el poder esté repartido de forma igualitaria? Solo puedo decir que sin utopías en nuestra mente no avanzaríamos hacia mejores sociedades que se asemejen cada vez más a la de nuestros sueños; pero solo son eso, utopías.
¿Y qué pasaría si alcanzásemos esa utopía? ¿En qué soñaríamos? ¿Hacia dónde avanzaríamos sin ninguna meta que perseguir? Pues tengo dos teorías: la primera es que nunca desaparecerá una utopía de nuestras mentes porque siempre se puede mejorar y la perfección es algo soñado e irreal; la segunda es que volveríamos a una mala situación hasta tal punto en el que necesitaríamos de nuevo perseguir esa sociedad ideal, como un movimiento circular del que no podemos escapar porque el ser humano se ha convertido en un animal egoísta y envidioso desde que se hicieron distinciones por motivos de poder, riqueza y sangre.
Debemos confiar en que aún queda algo de bondad dentro de nosotros y que poco a poco haremos realidad esa quimera, limpiándonos poco a poco y olvidándonos de lo placentero de todos esos lujos que nos distinguen por clases.
Como he dicho al principio, todos somos igual de válidos para hacer con nuestras vidas lo que más nos llene, el problema es que cada vez hay más gente que solo ve esas barreras ficticias y nos alejan de nuestros sueños.
No nos conformemos con lo que nos cuentan, seamos críticos y cambiemos todo lo que nos impide ser felices. Así nos acercaremos a una realidad justa con todos. Y para ello debemos tener un poco de espíritu crítico, no obedecer ciegamente todo lo que nos dicen, porque eso es ser esclavos; tenemos que pensar por nosotros mismos o acabaremos siendo como un rebaño de ovejas siguiendo a los cuatro gatos más favorecidos. Seamos listos y avancemos.
Comentarios
Publicar un comentario