Ir al contenido principal

Enamorada del miedo

Todos tenemos algún miedo que decidimos ocultar para que no pueda ser usado en nuestra contra: miedo a los insectos, a la soledad, miedo a la oscuridad... Existen tantos miedos como personas hay en el mundo, incluso más, y la mayoría renunciaría al suyo sin pensárselo dos veces.Yo no.

No estoy diciendo que sea más fuerte que el resto o que me guste pasarlo mal ni nada por el estilo, es simplemente que hay miedos asociados a personas y, si dejamos de tener ese miedo, perderemos a la persona implicada.
Por ejemplo, hay personas que le tienen miedo a la muerte de un familiar. Esta persona puede recuperarse y pensaréis que es una forma de perder ese miedo, pero, ¿de verdad lo perderíais? ¿No es más bien que el miedo cambiaría? Se transformaría: pasaría de ser miedo a la muerte de esa persona por ser miedo a que esa persona vuelva a enfermar, miedo por que pase el tiempo y nos acerquemos así al miedo original, miedo por no tener suficiente tiempo a su lado... Sólo desaparecería por completo si esa persona muriese...
Hay miedos que es mejor no perder nunca.
Le he cogido cariño a mi miedo; me he enamorado de él. Lo siento en cada instante y me hace sentir bien. Puede que penséis que si me hace sentir así no es miedo ni nada que se le parezca, pero os equivocaríais. Si estoy sola y lo pienso demasiado, lloro; si se me mete en la cabeza, me entristezco; si lo veo cercano, se me quitan el hambre y el sueño... Pero me alegra saber que, mientras lo siga sintiendo, la persona a la que va asociado seguirá conmigo.
Es un sentimiento difícil de entender y más de explicar, y supongo que si nunca lo has sentido será casi imposible de comprender.
Me gustaría terminar diciendo que desearía que todos pudieseis llegar a sentirlo, pero no estaría siendo sincera. Lo que de verdad te hace feliz es la compañía de la persona, el miedo sólo consigue que te obsesiones con no perderla, y tal vez, si no eres demasiado fuerte, puede que impida que disfrutes al cien por cien cada momento con ese alguien por pensar más en el miedo que en cualquier otra cosa.
Ningún miedo es bueno, pero puede que nos mantenga vivos.

Comentarios